Una enfermedad misteriosa, familias separadas, calles desiertas, comercios cerrados, prohibición de salir de casa, evitar el contacto con los demás, empresas inactivas… Hace apenas tres meses, eran cosas que parecían sacadas de una película de ciencia ficción y, sin embargo, de un día para otro, se convirtieron en nuestro día a día.

Confieso que no estoy entre los adeptos a la tan renombrada “nueva normalidad”, ni comulgo con esas voces que vaticinan que tenemos que olvidar todo lo aprendido porque el mundo “nunca” volverá a ser como lo conocimos. Pero sí estoy convencida de que esta experiencia extrema por la que estamos pasando va a dejar más de una enseñanza positiva, en especial, el haber acelerado de una manera insospechada la adopción cotidiana de hábitos digitales, incluso entre las personas más reacias al mundo virtual.

Cada uno tendrá los suyos, claro, pero quiero traer aquí cinco grandes beneficios que deja esta cuarentena:

  • Home office como una realidad.-

La mayoría de las empresas era bastante reacia a implementar una política de home office o teletrabajo, sobre la premisa de que la productividad bajaría o que la comunicación sería lenta y poco eficiente.

Después de casi tres meses obligados a trabajar desde casa, probablemente muchos de estos prejuicios se hayan superado. Después del confinamiento, las empresas estarán más abiertas a implementar esta modalidad como parte de los beneficios para colaboradores o como un sistema de turnos, de manera que no haya coincidencia del 100% de la plantilla en las oficinas. Ventajas asociadas: mayor equilibrio familia-trabajo, reducción del tráfico, reducción de la contaminación y, por qué no, reducción de gastos de oficina, no solo en consumo de servicios públicos, sino porque ya no se necesitarán tantos metros cuadrados para trabajar.

  • Economía de barrio fortalecida.-

Facebook ha sido la plataforma para que grupos como Wikiempresarios, Merakiu, Wikimujeres y otros cientos y cientos, abrieran el camino de los negocios directos entre emprendedores y consumidores finales. Las limitaciones de movilidad, además, han hecho que busquemos estos nuevos proveedores lo más cerca posible de nuestra casa, en nuestro mismo barrio.

Cada vez se abren más grupos en los que son nuestros propios vecinos quienes ofrecen sus negocios, restaurantes, veterinarias, sastrerías, floristerías… de todo, a unas pocas cuadras de distancia. Ventajas asociadas: menos desplazamientos, menos emisión de CO2, comunidades más fuertes y solidarias, revitalización de los barrios. Si los barrios son fuertes, las ciudades son fuertes y, el país, también.

 

  • Consolidación del ecommerce.-

Comparando marzo de 2019 con marzo de 2020, las ventas online crecieron del 8 al 30% y una tendencia similar se registró en el resto de meses de confinamiento. El ecommerce nos ha acompañado desde hace quince años con un crecimiento relativamente lento, sobre todo en los primeros años. En este escenario de confinamiento, se ha convertido en una herramienta imprescindible de crecimiento exponencial, logrando que muchos consumidores reticentes hagan sus primeras compras online. Hasta los retails más tradicionales, han reforzado o iniciado sus plataformas para ventas por internet y, sin duda, será un canal de venta muy relevante de aquí en adelante. Ventajas asociadas: ventas disponibles 24/7, incluso para compradores que viven fuera de Colombia. El comprador puede tener un mayor stock de productos a su disposición y el vendedor puede manejar su stock por demanda, eliminando los inventarios poco rentables.

  • Fortalecimiento de logísticas de entrega.-

Los servicios de courriers y domiciliarios en Colombia han aceptado el reto de este confinamiento, fortaleciendo sus protocolos, sus dinámicas y logrando entregas exitosas en tiempo y forma. Después del confinamiento, todos seguiremos beneficiándonos de contar con servicios seguros, ágiles y confiables para recibir nuestras compras en la tranquilidad del hogar o la oficina.

  • El conocimiento colaborativo como fuente de sabiduría.-

Prácticamente desde la primera semana de confinamiento, empezaron a surgir decenas de iniciativas para compartir conocimiento de manera abierta y gratuita para todos. Yo he estado en al menos 2 conferencias diferentes por semana de todo tipo de temas: gestión del tiempo, excelencia, innovación, experiencia del consumidor, manejo de crisis… También tuve la oportunidad de asistir, completamente gratis, a uno de los eventos de mercadeo más prestigiosos de Colombia, EXMA. Y si bien es cierto que la información es poder, el confinamiento nos ha enseñado que compartir la información tiene mucho más poder todavía. Como decía Einstein “todos somos muy ignorantes, solo que ignoramos cosas diferentes”. Compartiendo nuestra ignorancia, hemos logramos ser todos un poco más sabios.

Artículo anteriorLa estrategia de marketing que le dará vuelta a su negocio
Belén Galera
Publicista y relacionista pública española formada en la Universidad Complutense de Madrid y con especialización en comunicación corporativa en la misma universidad. Ha desarrollado su carrera de más de 25 años entre España y Colombia, adonde llegó en 1998. Ha sido profesora de comunicación en las universidades Tadeo y El Rosario en Bogotá y panelista en el Foro Internacional de la GBTA. Cofundadora en 2007 de la empresa que hoy se ha consolidado como Dígito57 y como miembro fundador de la red internacional Diversia Network.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here