En plena época de Halloween, parece que se despierta nuestro gusto por el miedo. Las alturas, las arañas, las serpientes o los lugares muy cerrados son algunos de los miedos más típicos y, en octubre, parecen mucho más reales que en otras épocas.

Halloween es una buena excusa para jugar a sentir miedo y una época perfecta para recordar las peores pesadillas de un relacionista público. Esta es mi selección de los 5 peores miedos de la industria:

1. Una sala vacía.– No importa la perfecta planeación del evento, que el salón tenga la decoración más descrestante o que la comida esté a cargo de un chef de renombre. Un evento en el que todo sea perfecto será un tremendo fracaso si los invitados no llegan. Una buena técnica de convocatoria es tan importante como crear el evento perfecto. Esto es especialmente cierto cuando se trata de un evento para medios porque los periodistas son, seguramente, los invitados más impredecibles. Una noticia de última hora, una entrevista que les corrieron de hora, una reunión con el editor que no estaba prevista o un tráfico más pesado que de costumbre son factores que nunca podrás controlar pero que pueden hacer que tu evento se vea más desierto que una piscina en invierno.

2. Un dato incorrecto en el comunicado.– Sí, claro, todos cometemos errores pero cuando ese error está en el comunicado de prensa de tu cliente que acabas de enviar a 50 medios… El error se convertirá es el Fredy Kruger de tus pesadillas.

3. El periodista llega tarde a la entrevista.- Tú cliente es una persona ocupada y, sin embargo, ha logrado sacar 30 minutos para esa entrevista tan importante pero, ¿dónde está el periodista? En un trancón, saliendo tarde de otro evento o en su agenda lo puso media hora más tarde. Sabes que no lo hizo a propósito pero, ante tu cliente, eres tú la única persona que ha fallado.

4. Un equipo que falla.- llega el momento de las palabras del CEO de tu cliente. Todo estaba funcionando perfecto pero, en ese preciso momento, el micrófono hace un ruido ensordecedor y el video se queda congelado en la pantalla. Todos intentamos prever al máximo los imprevistos, tener dos micrófonos porsiaca; alquilar una planta que nuncasesabe con la compañía eléctrica; doble copia del discurso encasodeque…. Pero el fallo siempre necesita un tiempo para ser subsanado. Pueden ser solo 20 segundos pero te aseguro que serán los 20 segundos más largos de tu vida.

5. Un pago que no entra.– todos trabajamos por dinero. Todos. La subsistencia de las empresas está en función de un flujo de caja, un dinero que entra para que otro dinero pueda salir y sustentar la operación. Un pago que se prolonga más de la cuenta puede ser el origen de tu primera úlcera.

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